Una empresa con operación en varias sedes no compra igual que una con una sola oficina. Así se manejan las sucursales dentro de un mismo centro de costo.
Cuando una organización tiene oficinas, agencias o puntos de venta repartidos por el país, la pregunta no es solo qué se compra sino a dónde llega. Una compra de suministros para diez agencias no es una compra: son diez entregas que deben salir de una sola solicitud.
En FesaStore las sucursales resuelven eso. Se registran por empresa y se asignan a los centros de costo que las utilizan.
Este es el punto que más se confunde al configurar la plataforma: la sucursal no tiene presupuesto propio. El presupuesto vive siempre en el cruce de centro de costo y familia de producto. La sucursal define el destino físico de la entrega, no la bolsa de la que sale el dinero.
El centro de costo responde a la pregunta de quién paga. La sucursal responde a la de dónde se entrega.
Separar las dos cosas evita el error clásico de fragmentar un presupuesto en tantos pedazos como sedes hay, y perder de vista el gasto consolidado del departamento.
Si en cambio lo que cambia es quién asume el gasto, lo que necesitas es un centro de costo, no una sucursal.