No todo lo que una empresa necesita está en su catálogo negociado. El módulo de cotizaciones canaliza esos pedidos sin salirse de la plataforma.
Un catálogo corporativo está armado para lo que se compra todos los meses. Cuando aparece un requerimiento distinto —una impresión especial, un empaque a medida, un artículo promocional— la salida fácil es un correo suelto al ejecutivo. Y ahí se pierde la trazabilidad.
El módulo de cotizaciones existe para que ese pedido excepcional siga dentro del mismo sistema.
Todo lo que se compra debería poder responderse con una consulta, no con una búsqueda en la bandeja de entrada.
Cuando una cotización se acepta, el producto puede incorporarse al catálogo de la empresa para que las siguientes compras del mismo artículo ya sean pedidos normales, con precio fijo y presupuesto asignado.