Los proveedores trabajan dentro de la misma plataforma, pero con una vista recortada: solo sus líneas de cada orden y solo las acciones de despacho.
Cuando una orden se aprueba, se divide automáticamente en tantas órdenes de proveedor como empresas surtan esos productos. Cada proveedor recibe únicamente sus propias líneas: los productos que él despacha, con sus cantidades y su dirección de entrega.
Nunca ve el resto del pedido, ni los precios de otros proveedores, ni el presupuesto del cliente. Esa separación no es cosmética: el recorte se hace en el servidor, antes de que la información salga hacia el navegador.
El proveedor no compra, no edita productos y no entra a la administración. Su trabajo en la plataforma se reduce a mover el estado de sus despachos:
Porque el estado de la entrega deja de ser una llamada telefónica. El solicitante que hizo el pedido ve en qué punto va cada parte de su orden, y sabe que si un proveedor va retrasado el resto de las líneas no están detenidas: cada despacho avanza a su ritmo.
Una orden con cinco proveedores no está lista o no lista. Está en cinco estados distintos al mismo tiempo, y eso es exactamente lo que la plataforma muestra.
La entrega no se da por buena con un cambio de estado: el proveedor sube el documento que la respalda. Ese archivo queda asociado a la orden de forma permanente, disponible para el área de compras y para cualquier revisión posterior.