Toda orden pasa por estados definidos y todo cambio queda registrado. Esta es la ruta completa, incluyendo el flujo paralelo de cada proveedor.
Cada compra en FesaStore avanza por dos caminos que corren en paralelo: el de la orden del cliente y el del despacho de cada proveedor. Entender los dos es entender dónde está parada una compra en cualquier momento.
Aquí entran las órdenes que necesitan una mirada previa, típicamente porque el presupuesto de la familia no alcanza. El verificador decide si avanza o se cancela.
La orden tiene saldo y está en curso. Las órdenes con presupuesto suficiente entran directamente en este estado, sin pasar por revisión.
Un verificador confirmó el contenido de la orden. Queda lista para la autorización final.
La orden se autoriza, el presupuesto se descuenta en firme y se genera el despacho hacia los proveedores.
Desde cualquiera de estos estados una orden puede pasar a Cancelado. Las órdenes no se borran: se cancelan, y el historial se conserva.
Al aprobarse, la orden se parte automáticamente por proveedor. Cada uno recibe únicamente sus líneas y las mueve por cuatro estados:
Cada cambio de estado dispara una notificación en la plataforma y por correo a quien corresponda: al solicitante cuando su orden avanza, al verificador cuando algo entra en su bandeja, al aprobador cuando hay algo pendiente de autorizar. Nadie tiene que preguntar en qué va su pedido.